Compártelo
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

 

¿Nunca te has preguntado que ocurre en tu cuerpecito cuando te haces una herida sea donde sea? Veamos qué ocurre exactamente.

accident-743036_640

Para meternos en el tema antes daremos un mini-repaso a la composición de la sangre.

Las principales celulillas que componen la sangre son:

1.- Glóbulos blancos, también se llaman leucocitos y nos defienden de

a) Las infecciones, osea de los bichitos, microorganismos, bacterias, gérmenes, virus,…

b) Las sustancias que nuestros glóbulos blancos puedan considerar como forasteros o enemigos:

  • Procedentes del exterior de nuestro cuerpo, por ejemplo polvo, polen, sustancias venenosas, alimentos,…
  • Procedentes del interior de nuestro cuerpo, células normalitas que se transforman en células bastante malas y agresivas que crecen y crecen sin parar, por ejemplo las células cancerígenas,…

Glóbulos Blancos

Son ejércitos numerosísimos de buenos soldados que están siempre alertas y vigilan y vigilan incansablemente sin parar. Existen bravos glóbulos blancos de muchas clases, de muchos escuadrones. Entre ellos podemos destacar un escuadrón de valientes reclutas que literalmente se zampan al enemigo, es el escuadrón de los macrófagos (osea macro=grande, fagos=comilones: grandes comilones). Este maravilloso ejército se crea en los cuarteles generales de la médula ósea, lugares esponjosos dentro de algunos huesos. Cada persona fabrica diariamente unos 100.000 millones de glóbulos blancos y viven en la sangre unas doce horas.

2.- Glóbulos rojos, también se llaman eritrocitoshematíes. Los glóbulos rojos están compuestos por una sustancia que seguro que has oído nombrar más de una vez: la hemoglobina, muy rica en hierro.

La hemoglobina es la que da el color rojo a la sangre. La función de los glóbulos rojos es la de transportar dos clases de gases ahí, uniditos a la hemoglobina:

  • Por un lado, transportan el Oxígeno (O2) que recogen en los pulmones y se encargan de llevarlo hasta la última y más pequeña celulita de todos los tejidos del cuerpo.
  • De cada celulita de cada tejido de cada órgano de cada aparato o sistema del cuerpo humano, los glóbulos rojos se encargan de recoger el Dióxido de Carbono (CO2) resultante y llevarlo hacia los pulmones para que éstos lo expulsen al exterior.

blood-75302_640

Los glóbulos rojos también se crean en los cuarteles generales de la esponjosa médula ósea. Viven en sangre durante unos 120 días.

3.- Plaquetas, también se llaman trombocitos. Son las encargadas de prevenir las hemorragias. Se fabrican también en los cuarteles generales de la esponjosa médula ósea. Las plaquetas viven unos diez días en la sangre aproximadamente.

El líquido en el que flotan todas las células anteriores se llama sangre que está formada en un porcentaje muy alto de plasma sanguíneo. El plasma sanguíneo es la parte líquida de la sangre fíjate si es líquido que está compuesto de un ¡90% de agua!

Cuando te haces una herida y la piel se daña, hay varias respuestas normales de nuestro cuerpo:

1.- Una de estas respuestas es la inflamación aguda, las células de la piel dañada de la herida liberan sustancias hacia esa zona para que vaya mayor cantidad de oxígeno y sangre (lo cual produce enrojecimiento y calor) y para que los glóbulos blancos destruyan gérmenes y tejidos dañados (esto provoca hinchazón y dolor). ¿Cuándo te haces una herida no ves como alrededor se pone roja, inflamada, calentita y además duele…y bastante? Es que la respuesta de la inflamación es una respuesta natural del cuerpo y nos defiende, aísla y destruye a los microorganismos agresores, además ayuda a reparar el tejido de la herida.

2.- Cuando te haces una herida la piel se rompe y casi siempre sangra, esto pasa porque los pequeños vasos sanguíneos que se encuentran en la zona de la herida se rompen y la sangre se sale de sus “tuberías” (ya sabes, venas y arterias que al ser pequeñas reciben el nombre de capilares). A la salida de sangre se le conoce con el nombre de hemorragia y en función del tamaño del vaso roto la hemorragia será mayor o menor. Siempre que algún vaso sanguíneo se rompe cuando nos hacemos una herida, una cosa que hace tu cuerpo para reparar inmediatamente ese vaso roto es tratar de encogerse lo más posible, intentando así que la salida de sangre sea más pequeña y así nuestras amigas las plaquetas lo tengan más fácil para cerrar la herida.

DIBUJO HERIDA SIN COAGULO

A continuación las pegajosillas plaquetas, se van uniendo las unas con las otras actuando como si fuera un pegamento hasta formar un coagulito en la herida, este pequeño coágulo funciona como si fuera el tapón de una botella.

Después tu sabio cuerpecillo junto con otras sustancias, comienza a elaborar unas hebras de una sustancia que se llama fibrina que rodean por arriba y por abajo completamente al coagulito, de esta manera se forma una perfecta red tridimensional de fibrina que termina por sellar la herida completamente no permitiendo que sangre más. A todo el proceso completo se le conoce como coagulación.

coágulo y costra

Todo este conjunto formado por el coágulo y la fibrina se va endureciendo y se forma la famosa costra. Su color varía entre rojizo y marrón y la función de la costra es la de proteger la herida de la suciedad ambiental, es decir del polvo, de la contaminación y de las bacterias que pululan por todos los sitios.

Bajo la costra se van reparando los vasos sanguíneos y la piel rota, los leucocitos (ya sabes, los que nos defienden de agresores externos e internos) actúan como camiones recoge-basuras, limpiando el terreno de restos de células y bichitos muertos que si no se recogieran provocarían una infección.

El cuidado de la costra es muy muy fácil verás:

¡No la toques! ¡No la intentes arrancar! ¡No la rasques aunque te pique mucho!… ¡Hala ya está! Ya te lo he dicho.

stop

¿Por qué? Pues porque podría caerse antes de tiempo, ¡si si!, antes de que la piel esté completamente reconstruida y desgarrarías todo el tejido en formación causando una nueva herida. Esto significa más tiempo de costra, una posible infección y que pueda haber una cicatriz fea posteriormente a que se caiga la costra. Creo que merece la pena no tocarla ¿verdad? Sé que estarás de acuerdo conmigo.

costra brazo

Dependiendo de la envergadura o tamaño de la herida, en una, dos e incluso hasta tres semanas puede tardar en caerse la costra. Cuando ésta se cae aparece la piel completamente reparada, sanita y sonrosadita.

¡PERO QUÉ GUAY ES NUESTRO CUERPO!